En este 2025 hemos tenido que asumir mayores gastos que en otros años debido a la necesidad de comprar piensos específicos para dos de nuestros perros del refugio. Uno de ellos, Sur, un mastín de unos 5 años, necesita pienso renal, así como un protector renal que hay que administrarle diariamente. Mientras que otra de nuestros peludetes, Ras, un cruce de pastor alemán de 6 años, tiene tanto estrés en el refugio que lo único que le evita las continuas diarreas es un pienso gastrointestinal. Además de estos gastos extras, este año hemos tenido que comprar pastillas contra pulgas y garrapatas ante una primavera y verano plagada de parásitos tras las lluvias. Dado que la mayoría de nuestros peludos son de tamaño grande, más de 40 kilos, el coste de las pastillas ha superado los 300 euros.