Estos cuatro gatitos (más otro pequeño que fue dado antes de que pudiese intervenir) fueron abandonados en una caja a las puertas de una persona que no disponía de los recursos necesarios para hacerse cargo de ellos, en un barrio marginal de Sevilla. Las condiciones en las que vivían no estaban siendo las adecuadas, lo que estaba afectando a su salud (giardias, ácaros, conjuntivitis etc.). A raíz de esto se han generado una serie de gastos inasumibles para un particular; entre comida especial, probióticos, atención veterinaria, medicamentos...
Hace unas semanas encontré a una tórtola juvenil con una fractura en la pata y muchos parásitos, a la que llamé Huevo. Estuvo en recuperación durante unas tres semanas, con sus respectivas visitas al veterinario en dos ocasiones, para asegurarme de que su recuperación avanzaba correctamente. Sorprendentemente su patita soldó bastante bien. En un principio también tuve que sondarla, pero muy pronto me enseñó que ella ya era muy capaz de comer solita. Poco a poco fue ganando fuerza (y carácter), hasta que estuvo lista para ser trasladada a voladera (gracias a Carlos) y, finalmente, pudo volar libre.
Teaming Manager
el 21/12/2025 a las 19:31h