Hace un mes apareció por el barrio el Sylvestre 50Cent Vellut. Al visitar el huerto urbano de la vecindad, se dejaba tocar y parecía buscar más la compañía que la comida (aunque comía con gusto). Otro gato abandonado, claro.
Por desgracia solía cruzar una calle muy concurrida a las malas horas para venir cada día. Siendo doméstico un día le faltará la astucia callejera para evitar a los coches. Había que cogerlo antes de que le pasara algo.
Se notó dos bultos en su pecho. Garrapatas? Quistes? Pues, no. Resultaron ser perdigones. Alguien le había disparado cuando era cachorro. Por suerte, solo habían penetrado el carne y el gato ya no tenía dolor. Pobrecito.
Ahora está recuperando en casa (suturas pequeñas, otitis fúngica, infección ocular). Buscaremos una casa de acogida y/o adopción lo antes posible.
Teaming Manager
el 19/05/2026 a las 14:58h