En Ética Animal trabajamos para promover el debate sobre la situación de los animales y cuestiones de ética animal. Para ello, llevamos a cabo trabajos de investigación sobre estos temas de forma rigurosa, y los ponemos a disposición de quienes defienden a los animales, a través de nuestra página web. Ponemos especial énfasis en difundir qué es el especismo, y también informamos sobre el sufrimiento de los animales en la naturaleza, y cómo podemos ayudarles. www.Etica-Animal.org
Acabamos de lanzar Seantience, un corto documental producido por Ética Animal con la colaboración de la Universidad de Santiago de Compostela y dirigido por Xiana Castro, que profundiza sobre la sintiencia de los animales acuáticos. Seleccionado en SUNCINE y galardonado con el premio a la mejor fotografía en FICAA. Disponible en inglés, español y próximamente en chino. Cuenta con entrevistas a personalidades del mundo de la ciencia y la filosofía, que muestran las evidencias científicas más recientes sobre la sintiencia de los animales acuáticos: Eva Read y Jonathan Birch (ASENT, London School of Economics), Daniela R. Waldhorn (Rethink Priorities y Centre for Animal Ethics, Universitat Pompeu Fabra), Mart R. Gross (Universidad de Toronto) y Oscar Horta (Universidade de Santiago de Compostela). Es una campaña internacional que tiene como objetivo generar conciencia sobre uno de los grupos de animales más desconsiderados y explotados en mayor número: los animales acuáticos .
Publicado el
07/08/2017
Página web:
https://seantience.org/es
Diferentes enfoques en la defensa de los animales
El enfoque total y el enfoque suficiente
En este texto exploraremos dos tipos de enfoque con el objetivo de que más personas se preocupen por las cuestiones que afectan a los animales. Los llamaremos enfoque total y enfoque suficiente.(1) Veremos ejemplos de las ventajas y desventajas de cada uno en distintos contextos.
Diferentes abanicos de compatibilidad
Los distintos enfoques que podemos emplear para intentar que las personas acepten una determinada conclusión tienen abanicos de compatibilidad más abiertos o más cerrados. Cuantas más ideas adicionales haya que aceptar para llegar a la conclusión de un enfoque, más cerrado es ese abanico, ya que quienes no están de acuerdo con esas ideas adicionales no aceptarán la conclusión. Cuantas menos ideas adicionales haya que aceptar, más abierto es ese abanico, ya que quienes discrepan sobre muchas otras cuestiones pueden, aun así, aceptar la conclusión propuesta.
Por ejemplo, imaginemos que queremos defender la idea A, y que inicialmente pensamos que, para aceptarla, es necesario aceptar la idea B. Entonces empezamos a intentar hacer que la gente acepte B. Con ello podemos transmitir sin querer el mensaje de que quienes no están de acuerdo con B no tienen razones para aceptar A. Sin embargo, imaginemos que después descubrimos que, para aceptar A, no es necesario aceptar B. Entonces habría sido mejor enfatizar que tanto quienes aceptan como quienes rechazan B tienen razones para aceptar A.
Así pues, hay dos ventajas de los enfoques con un abanico amplio: (1) muchas más personas pueden aceptar lo que estamos proponiendo, y (2) ponen de relieve que quienes discrepan sobre determinadas ideas pueden, aun así, coincidir en otras.
El enfoque total y el enfoque suficiente
En ciertas situaciones, alguien que discrepa de ciertas ideas adicionales seguirá aceptando lo que estamos proponiendo, aunque en menor medida que quienes aceptan esas ideas adicionales. En este sentido, es importante distinguir dos tipos de enfoques:
Enfoque total: consiste en defender la conclusión que realmente consideramos correcta, y explicitar las ideas adicionales necesarias para aceptarla en su totalidad
Enfoque suficiente: consiste en destacar que quienes rechazan la conclusión en su totalidad por discrepar de ciertas ideas adicionales pueden, aun así, aceptarla de manera parcial
El enfoque total tiene un abanico de compatibilidad más cerrado, mientras que el enfoque suficiente tiene uno más amplio. Así pues, nos encontramos ante un dilema:
El enfoque total probablemente hará que menos personas acepten lo que proponemos, pero lo aceptarán en mayor medida.
El enfoque suficiente probablemente hará que más personas acepten lo que proponemos, pero lo aceptarán en menor medida.
En los siguientes apartados veremos cómo se aplicarían estas dos estrategias a diversas cuestiones.
¿A quién debemos considerar?
Enfoque total: defender que debemos considerar a todos y solo a los seres sintientes
Riesgo: que quienes defienden la consideración de otro tipo de entidades (como especies y ecosistemas, por ejemplo) crean que no tienen por qué tener en consideración a los seres sintientes
Enfoque suficiente: señalar que poseer sintiencia es suficiente para recibir consideración, aunque no sea una cualidad necesaria para ello, y que hay razones para priorizar a los seres sintientes, incluso si también consideramos otro tipo de entidades
Posturas en ética y política
Enfoque total: defender un enfoque específico en ética y política, y mostrar que de él se desprende el rechazo al especismo
Riesgo: que quienes no están de acuerdo con ese enfoque específico crean que no tienen por qué rechazar el especismo
Enfoque suficiente: señalar el rechazo al especismo con argumentos que no requieren aceptar una postura específica en ética o política
Veganismo
Enfoque total: defender que considerar a los animales implica adoptar el veganismo
Riesgo: dado el grado de especismo existente, algunas personas pueden pensar que eso es pedir demasiado y, por tanto, no cambiar en absoluto su comportamiento hacia los animales
Enfoque suficiente: señalar que, incluso quienes aún no han adoptado el veganismo, pueden hacer otras cosas, como ayudar a los animales y reducir su consumo
Especismo
Enfoque total: defender que el especismo es injusto y que, por tanto, los animales no humanos deben recibir igual consideración
Riesgo: quienes no están de acuerdo con esto pueden creer que no deben tener en consideración a los animales en absoluto
Enfoque suficiente: señalar que, incluso si los humanos merecieran una mayor consideración, de ello no se desprende que los demás animales deban recibir poca, y mucho menos que tengan justificación la explotación animal o el hecho de dejar a los animales a su suerte cuando son víctimas de procesos naturales
Priorización de causas
Enfoque total: defender que la causa animal debería ser una prioridad (dado el número de víctimas, el sufrimiento por víctima, el grado de negligencia, etc.)
Riesgo: quienes priorizan otras causas pueden creer que no tienen por qué dar gran importancia a la causa animal
Enfoque suficiente: señalar que, aunque alguien priorice otra causa, tendría también razones para dar gran importancia a la causa animal
Magnitud del daño de la muerte
Enfoque total: defender que el hecho de que alguien no pertenezca a la especie humana no implica necesariamente que sea menos perjudicado por la muerte(2)
Riesgo: quienes creen que los humanos siempre resultan más perjudicados que el resto de animales por la muerte pueden pensar que los animales no humanos son poco perjudicados por la muerte
Enfoque suficiente: señalar que, aunque los humanos fueran necesariamente más perjudicados por la muerte, eso no implicaría que el resto de animales sean poco perjudicados por la muerte
El daño de la muerte
Enfoque total: defender que los animales no humanos son perjudicados por la muerte
Riesgo: quienes discrepan pueden pensar que está justificado explotarlos o no darles ayuda cuando son víctimas de procesos naturales
Enfoque suficiente: señalar que, en la gran mayoría de los casos, para oponernos a la explotación animal y ser favorables a ayudar a los animales en la naturaleza, es suficiente con reconocer que son perjudicados por el sufrimiento
El futuro a largo plazo
Enfoque total: defender la priorización del futuro a largo plazo, ya que contendrá una cantidad enormemente mayor de seres sintientes que el corto plazo
Riesgo: quienes priorizan el corto plazo pueden creer que no tienen por qué preocuparse por el largo plazo
Enfoque suficiente: señalar que, incluso quienes priorizan el corto plazo, deberían reconocer que las cuestiones relacionadas con el sufrimiento a largo plazo son muy importantes
La situación de los animales en la naturaleza
Enfoque total: defender que, dado el número de víctimas y el grado de negligencia del problema, la situación de los animales en la naturaleza debería ser una prioridad
Riesgo: quienes priorizan a los animales explotados pueden pensar que no tienen por qué preocuparse por intentar cambiar la situación de los animales salvajes
Enfoque suficiente: señalar que, incluso quienes priorizan a los animales explotados, tienen razones para dedicar una parte de su activismo a la situación de los animales en la naturaleza
Origen del daño y responsabilidad moral
Enfoque total: defender que la fuerza de las razones para evitar cierto daño debería depender de la magnitud del daño y de la posibilidad de evitarlo, y no de si este tiene su origen en prácticas humanas o en procesos naturales
Riesgo: quienes creen que debemos priorizar los daños derivados de prácticas humanas pueden pensar que está justificado no atender a los daños naturales
Enfoque suficiente: señalar que, aunque debiéramos priorizar evitar los daños antropogénicos, eso no implicaría que no tengamos ninguna responsabilidad ante los daños naturales, ni que esa responsabilidad deba ser pequeña
La relación entre ayudar a los animales salvajes y el veganismo
Enfoque total: defender que debemos adoptar el veganismo, y también buscar reducir el sufrimiento y las muertes de los animales en la naturaleza
Riesgo: algunas personas pueden creer que solo deberían interesarse por ayudar a los animales en la naturaleza si algún día son veganas
Enfoque suficiente: señalar que, si podemos hacer algo para ayudar, debemos hacerlo, aunque no estemos haciendo otras cosas que deberíamos hacer
Estrategias de activismo
Enfoque total: defender determinadas estrategias de activismo que consideramos más eficientes
Riesgo: quienes creen que otras estrategias son más eficientes pueden pensar que no pueden establecer ninguna colaboración con nosotros
Enfoque suficiente: señalar que es posible discrepar en ciertas estrategias y coincidir en otras, y también que, aunque discrepemos totalmente en términos de estrategias, la meta buscada es común
Sintiencia y naturaleza de la consciencia
Enfoque total: defender una posición específica en filosofía de la mente y enfatizar que esta implica reconocer que los organismos que poseen un sistema nervioso con cierto grado de centralización son sintientes
Riesgo: quienes adoptan otra posición en filosofía de la mente pueden pensar que esa implicación se desprende únicamente de la visión específica en cuestión
Enfoque suficiente: señalar que existe una correlación entre estados cerebrales y estados mentales, sea cual sea lo que pensemos sobre qué es la consciencia(3)
La posibilidad de combinar ambos enfoques
Lo ejemplificado con anterioridad no debe entenderse como una sugerencia de que el enfoque suficiente sea necesariamente mejor. A pesar de tener un abanico de compatibilidad mayor, también sufre serias limitaciones: (1) no profundiza en las cuestiones que están en juego, sino que simplemente evita abordarlas; (2) implica atenuar nuestra postura en lugar de defender realmente la que creemos que es la mejor; y (3) en la mayoría de los casos, es necesario solo porque no se entiende de forma profunda el enfoque total (esto se puede apreciar en los riesgos señalados en los apartados anteriores).
La idea detrás del enfoque suficiente es atenuar la meta buscada con la esperanza de que un mayor número de personas la acepte de manera parcial (es decir, «más personas haciendo menos tendrá un mayor impacto»). La idea detrás del enfoque total es la opuesta: defender la meta en su totalidad, con la esperanza de que un menor número de personas haciendo más tenga un mayor impacto.
Obviamente, para saber cuál de estos enfoques funcionará mejor en cada contexto, es necesario saber qué probabilidad hay de que sean más las personas que acepten el enfoque suficiente, y cuánto más harían por los animales quienes aceptarían el enfoque total. Esto puede variar en cada contexto.
La elección entre uno u otro enfoque, o la decisión de combinarlos, dependerá en cada caso del contexto, del público al que nos dirigimos y de los objetivos específicos que perseguimos. No existe una única respuesta sobre cuál de las dos estrategias tendrá un mayor impacto en favor de los animales. Lo que sí parece claro es que ser conscientes de esta distinción nos permite tomar decisiones más meditadas sobre cómo comunicar nuestras posturas, y evitar transmitir involuntariamente, a través de la forma en que defendemos nuestras ideas, el mensaje de que quienes no las comparten plenamente carecen de motivos para actuar en beneficio de los animales.
Notas
(1) John Rawls desarrolló un concepto similar (consenso superpuesto) para referirse a la forma en que quienes defienden diferentes doctrinas normativas generales pueden llegar a un acuerdo sobre principios específicos de justicia que sustentan las instituciones sociales básicas de una comunidad política. Rawls, J. (2004 [1993]) El liberalismo político, Barcelona: Crítica.
(2) Para un estudio exhaustivo sobre la ética del acto de matar en el caso de los animales, ver McMahan, J. (2002) The ethics of killing: Problems at the margins of life, New York: Oxford Univeresity Press.
(3) Van Gulick, R. (2014 [2004]) “Consciousness”, Stanford Encyclopedia of Philosophy, Jan 14 [referencia: 16 de junio de 2026].
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Fecha de publicación
07/08/2017
Tipo de Grupo
ONG
Ámbito
Defensa de los animales
País
España
Teaming Manager
09/07/2025 13:14 h
POR QUÉ SE IGNORA EL SUFRIMIENTO DE LOS ANIMALES SALVAJES: COMPRENDIENDO NUESTROS PREJUICIOS
Una crisis oculta
Literalmente quintillones (1) de animales están sufriendo y muriendo ahora mismo en la naturaleza, debido a enfermedades, hambre, sed, frío o calor excesivos, y otros factores. Sin embargo, la mayoría de personas —incluyendo quienes afirman preocuparse por los animales— no da importancia a este problema. ¿Por qué?
En este artículo exploraremos los sesgos (2) que nos hacen ignorar una de las mayores fuentes de sufrimiento y muertes en el mundo.(3) Comprenderlos puede ayudarnos a pensar con mayor claridad sobre nuestras responsabilidades morales.
La magnitud del problema
Cuando pensamos en el sufrimiento de los animales, solemos imaginar granjas industriales o laboratorios donde se experimenta con animales. Por supuesto, estos son problemas muy graves. Pero el número de animales en libertad es enorme, tanto que resulta difícil visualizarlo. Se calcula que hay entre 1 y 10 quintillones de ellos en todo momento.(4)
Para hacernos una idea de esta cifra, podemos tener en cuenta la siguiente comparación: si sumáramos el número de animales explotados por seres humanos y el número de animales salvajes, y estableciéramos una analogía con un periodo de un año, los animales utilizados por seres humanos representarían solamente 14 segundos, mientras que los animales salvajes representarían los 364 días, 23 horas, 59 minutos y 46 segundos restantes.(5)
La inmensa mayoría de los animales salvajes sufren a diario debido a procesos naturales. A pesar de esta enorme magnitud, el problema recibe muy escasa atención. Aunque existe una mayor atención al problema en los últimos años, sigue pasando desapercibido por quienes defienden a los animales y por especialistas en ética animal. Esto no parece lógico si se observan las cifras. A continuación exploraremos varios sesgos que pueden provocar esto.
Sesgo de statu quo: por qué nos resistimos a cambiar nuestras creencias
Nuestra mente se resiste de manera natural al cambio, ya sea de comportamiento o de creencias. Es lo que se conoce como sesgo del statu quo. Hay otros patrones mentales que contribuyen a esta tendencia:
El efecto arrastre: la tendencia a creer aquello que cree la mayoría de personas a nuestro alrededor
Justificación del sistema: la tendencia a defender el sistema actual de creencias y comportamientos
Sesgo conservador: la tendencia a no actualizar nuestras creencias ante nuevas pruebas
Pregunta importante: Si todo el mundo a tu alrededor se centrara en la explotación animal, ¿qué probabilidades habría de que pensaras en el sufrimiento de los animales salvajes derivado de procesos naturales?
Falta de atención a los animales de pequeño tamaño
La mayoría de animales salvajes son de pequeño tamaño, como insectos, crustáceos y peces. Sin embargo, nuestro cerebro tiende a preocuparse más por los animales que son:(6)
De mayor tamaño
Más inteligentes (o que nos parecen más inteligentes)
Que nos resultan más similares emocionalmente
Esto crea un punto ciego (es decir, una situación de la que no somos conscientes), porque la inmensa mayoría de los animales que sufren en el mundo salvaje son precisamente aquellos que, debido a nuestras tendencias naturales, apenas nos importan. El mismo problema se da en relación con la explotación animal. La inmensa mayoría de los animales explotados son gambas,(7) pero quienes defienden a los animales rara vez las mencionan.
Pregunta importante: Cuando piensas en animales en libertad, ¿lo haces en animales grandes, como ciervos, leones o elefantes, o en animales pequeños, como insectos o crustáceos? Tu respuesta revela la manera en que funciona este sesgo.
El efecto de la pérdida de compasión
Aquí ocurre algo sorprendente: cuanto mayor es una tragedia, menos nos importa a nivel emocional. Es el llamado efecto de la pérdida de compasión, que se produce, entre otras cosas, por el efecto de víctima identificable: tendemos a preocuparnos más por individuos concretos que por grandes grupos.
Ejemplo: Una noticia sobre el sufrimiento de un solo animal genera mayor respuesta emocional que las estadísticas sobre el sufrimiento de miles de millones de animales. Nuestra compasión tiende a disminuir cuando las cifras aumentan, principalmente porque en el último caso vemos cifras, y no los muchos individuos a los cuales las cifras representan.
Pregunta importante: ¿Cómo reaccionas a nivel emocional cuando oyes hablar sobre el sufrimiento de un solo animal, y cómo reaccionas cuando oyes hablar del sufrimiento de miles de millones o billones?
Dificultad para comparar grandes cantidades
Comparemos 434 000 millones (el número de animales encerrados para ser explotados) con 1 a 10 quintillones (el número de animales salvajes).(8) Nuestros cerebros tratan ambas cifras como “realmente grandes” en lugar de reconocer que una de ellas es inmensamente mayor que la otra. Recuerda que en el apartado 2 de este artículo, para visualizar la diferencia de tamaño entre ambos animales, tuvimos que hacer una analogía con el periodo de un año. Este sesgo se conoce como negligencia de alcance o insensibilidad al alcance: nuestro cerebro tiene dificultades para percibir la diferencia de tamaño entre cifras enormes.
Heurística de disponibilidad
Nuestro cerebro utiliza atajos mentales para tomar decisiones rápidas. Estos atajos se denominan heurística. La heurística de disponibilidad consiste en suponer que aquello que recordamos con mayor facilidad son los sucesos más comunes. Esta heurística provoca grandes problemas cuando pensamos en situaciones que afectan a los animales en general, especialmente cuando pensamos en la situación de los animales salvajes.
Lo que recordamos de la naturaleza: documentales de naturaleza que muestran animales de gran tamaño, adultos y teniendo una buena vida
Lo que realmente ocurre en la naturaleza: la inmensa mayoría de animales son de pequeño tamaño, mueren siendo muy jóvenes, y experimentan un gran sufrimiento desde que nacen hasta que mueren
Sesgos de supervivencia
En la naturaleza, por cada animal que sobrevive, miles o incluso millones de ellos no logran sobrevivir. Sin embargo, puesto que no solemos tener esta información, y puesto que los animales que mueren no nos resultan visibles, solamente nos fijamos en aquellos que sobreviven. Los escasos supervivientes se convierten en nuestra imagen mental de la vida en la naturaleza, y por eso tendemos a creer que la mayoría de los que nacen consiguen sobrevivir. Es como pensar que quienes ganaron la lotería fueron quienes jugaron. Este es un ejemplo de sesgo de supervivencia.
Para reflexionar: si el 99,99% de animales que nacen en la naturaleza mueren de manera dolorosa poco después de nacer, pero solamente vemos al 0,01% que sobrevive, ¿cómo influye esto en nuestra percepción de cómo es la vida de los animales que viven en la naturaleza?
La deducción errónea “puesto que los seres humanos perjudican, la naturaleza beneficia”
Otro factor que lleva a muchas personas a creer que los procesos naturales tienen un balance positivo para los animales es una deducción errónea: “si las acciones humanas tienen un balance negativo para los animales, resulta obvio que los procesos naturales tienen un balance positivo, porque no son causados por seres humanos”. Pero esta deducción es errónea, ya que el hecho de que las acciones humanas tengan un balance negativo en los animales no supone que los procesos naturales tengan un balance positivo.
La visión romántica de la vida en la naturaleza
Muchas personas tienen una visión romántica y poco realista de la vida en la naturaleza. Piensan que la mayoría de animales tenían vidas en las que predominaban las experiencias positivas antes de que los humanos interfirieran. Esta visión romántica ignora muchas cuestiones evidentes:
Los desastres naturales mataron a un gran número de animales antes de que aparecieran los seres humanos
Las enfermedades y el hambre eran comunes mucho antes de que existieran los seres humanos
La estrategia reproductiva consistente en tener miles o millones de crías, la inmensa mayoría de las cuales no puede sobrevivir, está presente en especies mucho más antiguas que la aparición de la humanidad
Uno de los factores que contribuyen a la prevalencia de esta visión romántica de la vida en la naturaleza es el sesgo de anclaje, que nos lleva a confiar en la primera información que recibimos sobre un tema. Las primeras ideas que aprendemos sobre la naturaleza (a menudo a través de libros infantiles, películas y documentales) determinan cómo seguiremos viéndola. Estas primeras impresiones, positivas, no se corresponden con la realidad.
La tendencia a intentar justificar el sufrimiento natural
Ante la información de que los procesos naturales tienden a maximizar el sufrimiento, muchas personas intentan justificarlo asumiendo que debe servir a algún propósito mayor. Varios prejuicios contribuyen a esta tendencia:
Sesgo de detección de agencia: suponer que alguien está causando esos sucesos de manera intencionada
Sesgo teleológico: tendencia a atribuir una finalidad a acontecimientos que no la tienen
Hipótesis del mundo justo: suponer que el mundo es justo por naturaleza
Podemos observar que estos sesgos funcionan de manera conjunta porque, para que alguien intente justificar el sufrimiento, no basta con creer que hay un agente detrás: también necesita creer que el objetivo que este agente supuestamente intenta alcanzar es justo.
Estos prejuicios pueden llevar a la conclusión de que el sufrimiento por causas naturales probablemente “forma parte de un plan mayor”, y que intentar reducirlo solamente empeorará las cosas.
Pregunta de pensamiento crítico: ¿Está mal prevenir los desastres naturales o las enfermedades naturales que matan a millones de seres humanos, puesto que eso supondría interferir en algún gran plan que busca un bien mayor?
Doble rasero ante actos y omisiones
La mayoría de personas cree que tiene mayor responsabilidad por los actos perjudiciales que por las omisiones igualmente perjudiciales (o incluso más perjudiciales). Hay quienes llegan incluso a no considerarse moralmente responsables en absoluto por omitir la ayuda. Todos estos son ejemplos del sesgo de omisión.
El sesgo de omisión influye en la negligencia en relación con los daños derivados de procesos naturales, ya que se trata de daños que no requieren ninguna acción por nuestra parte para que sigan produciéndose.
Preguntas importantes:
¿Lo que debería importar es el origen del daño (si surgió de prácticas humanas o de procesos naturales) o la cantidad de daño que podríamos evitar?
¿Importa a las víctimas el origen de los daños?
¿No preocuparse por las víctimas de procesos naturales y por cómo nuestras omisiones perjudican a quienes estas afectan es de verdad compatible con una preocupación sincera por aquellos seres a quienes afectan nuestras decisiones?
El sesgo de proporción
Nuestro cerebro suele centrarse en porcentajes y no en números reales. Esto puede hacer que tomemos decisiones muy equivocadas cuando nos enfrentamos a problemas a gran escala.
Ejemplo:
¿Qué preferiríamos?:
Ayudar al 90% de animales en un problema que afecta a 1000 animales (es decir, ayudar a 900 animales)
Ayudar al 0,1% de animales en un problema que afecta a 10 millones de animales (es decir, ayudar a 10 000 animales)
El sesgo de proporción hace que la primera opción parezca mejor, aunque la segunda tenga un valor esperado 10 veces mayor en cuanto al número de animales ayudados.
Sesgo a corto plazo
Tenemos una tendencia a centrarnos en los resultados inmediatos que en los beneficios a largo plazo. Este es un ejemplo de sesgo a corto plazo, un tipo de sesgo temporal que nos inclina a dar menos importancia a un acontecimiento cuanto más lejano esté en el futuro.
Este sesgo nos hace descartar soluciones que pueden tardar en desarrollarse, pero que consideraríamos claramente mejores si observáramos la línea temporal completa. Este sesgo inclina a muchas personas a afirmar que la cuestión del sufrimiento de los animales salvajes es menos importante porque las soluciones a gran escala pueden tardar en surgir.
Recuerda: Muchos avances médicos han necesitado décadas de investigación. Si solamente financiáramos investigaciones que mostraran resultados inmediatos, no conseguiríamos la mayoría de los grandes avances.
El efecto burbuja
Quienes defienden a los animales asumen a menudo que al público en general no le importará el sufrimiento de los animales salvajes porque:
A muchos veganos no les importa este tema
La mayoría de personas no son veganas
Este razonamiento contiene varios errores, que veremos a continuación.
Suposiciones equivocadas:
Hay que ser vegano para preocuparse por los animales salvajes
Los veganos tienen una mayor tendencia a ayudar a los animales salvajes
Las opiniones actuales de los veganos reflejan las opiniones del público general
Uno de los factores detrás de estas suposiciones es el efecto de falso consenso, también denominado efecto burbuja, en el que se asume que la opinión de los miembros del propio grupo refleja la opinión de la mayoría de personas.
Aceptar la propuesta de ayudar a los animales salvajes no requiere cambiar nuestra manera de alimentarnos y de vestirnos, sino apoyar la investigación y las políticas necesarias. En realidad, esto puede ser más fácil de aceptar para la mayoría de la gente que el veganismo.
Cuando “a nadie le va a importar” enmascara “no quiero que les importe”
A menudo, cuando alguien afirma “ríndete porque no le importará a nadie”, en realidad está enmascarando “ríndete porque no quiero que le importe a nadie”. Así que vale la pena intentar investigar si una supuesta preocupación por la opinión pública es genuina o si está enmascarando una objeción a lo que se propone. Este patrón puede aparecer no solamente en conversaciones entre dos personas, sino en las conversaciones que una persona puede tener consigo misma. Este caso es un ejemplo de sesgo de autoengaño.(9)
Intentar reducir la influencia de los sesgos
El hecho de que comprendamos estos sesgos a nivel intelectual no supone que desaparezcan de manera automática.(10) Modificar nuestras reacciones emocionales, intuiciones y sentimientos viscerales requiere práctica y un esfuerzo consciente.
Idea clave: Al igual que ocurre con el desarrollo de cualquier otra habilidad, la superación de prejuicios requiere una práctica constante a lo largo del tiempo.
PUEDES LEER EL RESTO DE LA PUBLICACIÓN AQUÍ: https://www.animal-ethics.org/por-que-se-ignora-el-sufrimiento-de-los-animales-salvajes-comprendiendo-nuestros-prejuicios/
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